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Mostrando las entradas etiquetadas como crítica

Gertrude Stein. El riesgo de explicar la literatura

                                                  America is my country and Paris is my home town.  Gertrude Stein   Nadie como esta mujer para generar opiniones tan opuestas con respecto a su estilo de escritura allá en la centenaria París de la década de 1920, cuyo espíritu desborda las páginas de dos libros fundamentales:  París era una fiesta  de Ernest Hemingway o  La autobiografía de Alice B. Toklas , de Gertrude Stein. A un lado se agrupan quienes la consideran fundadora de un estilo literario nuevo, una descubridora de formas expresivas novedosas y originales que reflejaban esa emotiva modernidad que todos los artistas buscaron en el cambio de siglo. La búsqueda de un arte que no mostrara la realidad, sino lo que ella significara. Al otro extremo, en cambio, se encuentran los que la ven poco menos que una m...

Unas palabras sobre À bout de Souffle

Nos separan casi sesenta años del primer largometraje de Jean-Luc Godard, y el espíritu de libertad con que compuso su primera película, À Bout de Souffle , sobrevive tan libertinamente que, aún hoy, sigue asombrando a cada nueva generación de jóvenes realizadores. A tal punto que muchos empiezan sus vocaciones de directores de cine imitando al maestro, pero ¿habrá algo más que imitar? Godard, para empezar, no imitó; se situó, como en   El Aleph borgeano, a mirar todos los rincones y tiempos del arte, para reprocesarlos y proponer una narrativa propia. No tiene el aura de pastiche, con perdón de los seguidores de Tarantino, ni el clasicismo del cine de Hollywood de los 30 o 40. Lo que le sobra es la originalidad que tuvieron en su momento el   ready-made     o   Madame Bovary . Creaciones artísticas, donde intervienen pocas personas y donde esa relación creador-objeto es tan directa que la convierte, como piensa Badiou, en arte.      ...

Dos Javieres, dos Herauds

Cuando el fresco del   Juicio Final  en la Capilla Sixtina fue develado   públicamente, en la víspera del día de Todos los Santos, en 1541, hubo descontento por ciertos detalles que no gustaron a muchos. Estos reparos, generalmente, iban hacia el uso excesivo de los desnudos –fueron tantos que se hizo necesario cubrir genitales de varios de los retratados – , pero también se criticó al Cristo sin barba (claro, un Cristo sin barba es inverosímil). Con el tiempo, y a más de cuatrocientos años, este mural se ha convertido en un emblema del canon pictórico del renacimiento. El   Juicio Final , aunque posterior: 1675, del pintor cusqueño de ascendencia indígena Diego Quispe Tito, fue un poco menos afortunado, y reposa solitario en uno de los benévolos corredores del Convento de San Francisco en el Cusco. Quizá este juego me sirva para ilustrar un poco las dos películas sobre el poeta peruano Javier Heraud, que se exhibieron este año; aunque sea un poco prematuro advertir ...

Wiñaypacha (Eternidad)

El mundo está paralizado o se mueve a su modo. Estamos ante la  « primera película en aymara » , según advierte el director, (doble mérito en un país escindido en sus modos de representación como nación). Aquí, Phaxy y Willka o Willka y Phaxy (la totalidad de la película está basada en binomios) son una pareja de ancianos que vive alejada en el más remoto rincón de algún paraje montañoso de los andes peruanos que a más de 5 000 m s. n. m. espera el retorno de Antuko, un hijo que, como Godot, jamás retornará. Los días pasan pero el tiempo parece no cambiar: el ambiente es sofocante, aunque los ancianos no lo sepan porque también son parte de ese largo peregrinaje llamado vida. Óscar Catacora es un joven cineasta peruano cuya propuesta visual no se estremece ante los convencionalismos de la narrativa fílmica a la que la mayoría de espectadores de nuestro medio se encuentra habituada. Sobresale con notoriedad y, sobre todo, se aleja de las pinceladas que se nos vienen a la mente cuand...

Determinismo homosexual y muerte en Retablo

El  Retablo  (2017) de Álvaro Delgado-Aparicio es una película que funciona en el escenario de los andes ayacuchanos: planos abiertos opresivos que enfrentan las esferas públicas y privadas de la vida de los personajes. La frontalidad de la composición de los encuadres son como un genuino retablo de maguey, y el idioma quechua es  el vehículo de comunicación rural que se opone a lo urbano. Todos ellos son elementos vivos y actuales en la sociedad andina peruana, pero también hay ciertos aspectos que trasmiten una imagen de exotismo, en mi opinión, malsano.   A ver. L a película narra la historia de Segundo Páucar (Junior Béjar Roca), hijo y aprendiz de Noé (Amiel Cayo), eximio maestro retablista, en una comunidad rural cercana a la ciudad de Ayacucho. La     estrecha relación entre padre-hijo, maestro-pupilo acaba cuando Segundo, desde la tolva de una camioneta, ve a su padre masturbar plácidamente al conductor del vehículo que transporta. Desde ese momento...