¿La última novela de Mario Vargas Llosa? El autor añade al final de Le dedico mi silencio que será su última novela y ahora solo le “gustaría escribir un ensayo sobre Sartre” —su maestro de joven— y será lo último que escribirá. Si el libro habla de la huachafería y de las utopías, como explicaré luego, cuesta creer, aunque no con tristeza, el final de la carrera de un escritor, quien, por lo demás, siempre transmitió seguridad en sus ideas estéticas, culturales y sociales. ¿Un utópico? No lo creo. A diferencia de Toño Azpilcueta, protagonista de esta novela, Vargas Llosa da una lección de saber en qué momento marcharse de la fiesta. A la gran mayoría de escritores y creadores la muerte los arranca del trabajo, poniendo en riesgo la planificación del futuro de su obra. Molière, por ejemplo, murió en pleno escenario; Balzac de una enfermedad repentina; Zola asfixiado por gas y Víctor Hugo de viejo. La muerte no se elige, pero uno puede intuir en qué momento llegará, y Vargas ...
Entrevistas, notas, comentarios, ideas, apuntes, ensayos e impresiones fugaces del escritor y director de cine peruano Wari Gálvez Rivas