Bajo la sombra del corredor junto al patio de la casa de doña Bernarda Sarmiento, la abuela tuerta de Rubén Darío —lugar donde pasó su niñez y juventud — , me dejo llevar por el oasis literario que representó este lugar hace dos siglos. La hermosa vista de los jardines de flores y estantes de libros de la biblioteca brindan un escape a la turbulenta vida del exterior. León ha cambiado desde tiempos de Darío, y el rostro castizo de sus antiguas calles de cantos redondos, ha dado paso al negro asfalto y casas a medio construir al lado de solares coloniales. Aquí, en León, conviven personas divididas por la política del país, pero orgullosas de vivir en tierra de poetas y revolucionarios. En días de Rubén Darío, León gozaba del prestigio intelectual del país. A la sala que da a la puerta ubicada en el chaflán formado por la calle que lleva el nombre del poeta y la Cuarta Avenida Sur Oeste, llegaban escritores, políticos y artistas...
Entrevistas, notas, comentarios, ideas, apuntes, ensayos e impresiones fugaces del escritor y director de cine peruano Wari Gálvez Rivas